ANTECEDENTES DE LA INDUSTRIA
Vamos a tratar los antecedentes históricos de la industria
El ser humano, desde los inicios de su propia civilización, tuvo que idear nuevas herramientas para mejorar la caza o el cultivo de las tierras. Con el paso del tiempo, se fueron mejorando las herramientas y se crearon nuevos inventos de producción que beneficiaban y facilitaban las labores diarias. Uno de los antecedentes de la Industria los encontramos en la aparición de la antigua máquina herramienta, que produjo en el hombre cambios notables, de modo que se fue abandonando la bruta explotación humana, ya fuese mediante esclavos, bestias, o mediante jornadas interminables al sol.
Evolución
de la Industria
Las herramientas se fabricaban de forma manual, por lo que se
hace necesario la especialización del gremio, un tipo de
habilidad trasmitida de maestros a alumnos de modo que el oficio
se mantenga. El límite de este tipo de industria viene fijado
por el mercado y por la demanda del producto fabricado. Los
precios también vienen derivados del costo de producción, por lo
que cualquier variación en las herramientas que suponga un
beneficio puede marcar la diferencia entre una buena industria o
una mala industria.
Durante la Edad media, la explotación de la tierra marcaba el
progreso y la riqueza de un territorio y el poder venía de los
propios propietarios y terratenientes de la zona. aparecen los
gremios y comienza a desarrollarse un óptimo nivel industrial.
La revolución Industrial
Pero fue la llegada de la revolución
industrial la que marcó las diferencias y el varadero
antecedente de la industria moderna de la humanidad,
desarrollándose actividades en las que los gremios trabajan en
cadena unos para otros, formando complejas cadenas de producción
de modo que cualquier producto pueda extenderse y llegar a todo
el mundo. Todo esto se impulsó por el carácter económico de la
época que impulsaba a la vez el antecedente del capitalismo.
Antes de la revolución industrial, el trabajador era dueño de
sus propias herramientas y podía basar su economía en ellas,
tras la revolución industrial, las grandes corporaciones
aportaban sus máquinas, gigantes y caras y el trabajador no era
mas que una pieza más del engranaje.